¿Cuántas noches te querré? ¿Cuántos lunes viviré? ¿Cuántos besos en silencio robaré? ¿Cuántos lunareshay en tu piel? ¿Cuántas miradas me hicieron falta para ver que sin tu amor el respirar se hace dolor? ¡Ay que cosa tan rara y complicada! Que en la movida esta del amor cuando lo tienes te sobra, y cuando te falta ya no sale el sol.

viernes, 30 de diciembre de 2016

Estoy harta. No puedo más.

Ya se que mi vida es un desastre. Sí, por supuesto que hay partes buenas y que hay gente que está mucho peor que yo. Pero es que nada me sale bien, y no hace falta que me lo recuerdes cada dos por tres.
No se que hacer. No tengo ni idea de que rumbo seguir, cuando ya no te queda nada ni nadie por lo que luchar.

Mi madre me acaba de decir que no sabe que es lo que he hecho para que me salga todo mal. Pues yo tampoco lo sé y no sé si quiero saberlo. Me repite constantemente lo mismo, como si yo no hiciera nada por evitarlo, como si yo quisiera ir quedándome poco a poco sin amigos y sacar unas notas pésimas que de poco me van a servir. Que sí, que no lo son todo las. Uebas calificaciones, pero a veces lo parece y estoy harta de no saber para que sirvo y de no tener a alguien a mi lado que me apoye incondicionalmente y que este a mi lado tanto física como emocionalmente. Porque tengo a buena gente cerca, pero cada uno va a su bola y nadie se preocupa realmente de lo que yo siento, quizá porque me he acostumbrado a no decir nada sobre mí, quizá porque sus vidas son más interesantes que la mía; ya ves, no hay mucho que contar.

A veces deseo irme lejos, completamente sola, y empezar de cero. Já, como si fuera posible.

No se hacia donde dirigir las riendas de mi vida, no sé. Parece que todos los caminos son inexpugnables y que no voy a salir viva de ninguno de ellos. Quizá de eso trata la vida, de ir avanzando a duras penas hasta el final donde ya nada importa.
Quizá tenga razón y no sirva para estar aquí. Y no solo a un nivel pequeño, no servir para la música, la escritura o el deporte. 
Quizá no sirva para estar viva y solo para meterme unas pastillas de más o unos buenos cortes en la muñecas. 
Solo sirvo para dejarme morir en el suelo de un baño, fría y sola. 
Solo sirvo para ahogarme en una bañera llena de pétalos de rosa y sales de baño. Sirvo para gritar en silencios que no estoy bien, que necesito tu ayuda y que dejes de meterme presión.
Que no puedo estar delante de los libros, del móvil o de la pared solo pensando en dos cosas relacionadas. La muerte y mis problemas.
Quizá nunca sirva para ser una princesa y que por mis venas nunca correrá sangre azul, por mucho que intente verla.
 Febrero 2014