¿Cuántas noches te querré? ¿Cuántos lunes viviré? ¿Cuántos besos en silencio robaré? ¿Cuántos lunareshay en tu piel? ¿Cuántas miradas me hicieron falta para ver que sin tu amor el respirar se hace dolor? ¡Ay que cosa tan rara y complicada! Que en la movida esta del amor cuando lo tienes te sobra, y cuando te falta ya no sale el sol.

domingo, 28 de septiembre de 2014

Se acercaba el tren a la estación donde ella cambiaría de vida. Se abrieron las puertas y ella enseño su billete al guarda-tren, se sentó al lado de la ventanilla aunque no tenía a quien despedir. Llegó la hora de partir y el tren se puso en marcha. El revisor comprobaba que todos los billetes estuvieran correctos cuando lo oyó, era una voz suave y melodiosa, simplemente perfecta, acompañada por los suave acordes de una guitarra. Se levantó para ver de dónde provenía la voz armoniosa de los mismísimos ángeles. Allí estaba, un joven de más o menos su misma edad con una preciosa guitarra entre sus brazos. Sus dedos se movían vertiginosos por las cuerdas de la guitarra haciendo sonar los acordes de una canción de Bruno Mars. Se acercó a él y se dejó caer en el asiento contiguo al suyo, escuchando embobada su preciosa música. Nunca mediaron palabra, tan sólo él cantaba y ella escuchaba fascinada. Así comenzaron a pasar el resto de sus días juntos, sin saber que ella nunca hablaba porque perdió la voz nada más nacer y sin saber que él sólo la sentía, nunca la miraba porque nunca aprendió a ver.

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