¿Cuántas noches te querré? ¿Cuántos lunes viviré? ¿Cuántos besos en silencio robaré? ¿Cuántos lunareshay en tu piel? ¿Cuántas miradas me hicieron falta para ver que sin tu amor el respirar se hace dolor? ¡Ay que cosa tan rara y complicada! Que en la movida esta del amor cuando lo tienes te sobra, y cuando te falta ya no sale el sol.

viernes, 31 de enero de 2014

Puta perfección.
Nos persigue.
No parará hasta conseguirlo.
No parará hasta verme como ella quiere. Perfectamente perfecta.
Es una sensación extraña, que hace bien a la vez que me hace daño. 
Que hace que me sienta llena y al mismo tiempo más vacía que nunca.
Hace que este feliz, como que esté llorando.
Me habla y me hace callar.
Me ordena, me controla, me pide por favor.
Me suplica, se pone de rodillas, hace que la escuche sin rechistar.
Me deja marchar pero siempre encuentra la manera de retenerme.
Me hace sentir libre, como encerrada en mi propio cuerpo.
Hace que envidie a todos, que les critique y que les odie.
Hace que ponga sonrisas para no levantar sospechas.
Me tapa las muñecas.
Me tapa los ojos.
Me tapa la boca.
Me absorbe la personalidad.
Me vacía. Estoy vacía.
No me impide que me enamore, pero no me deja amar a nadie.
Distorsiona y borra mis ideas, sueños y pensamientos, concentrando todo en uno solo.
Me hace hacer cosas que nunca pensaría hacer.
Me bloquea.
No me deja salir.
Me hace débil.
Hace que este bipolar.
No me deja pedir ayuda. Solo gritar ayuda desde dentro.
No, es dura, no permite un solo error...
Es ella. Todas mis pesadillas y sueños.
Bien, llega ese momento en el que todo es muy confuso, no sabes donde estas ni donde quieres ir. No sabes nada, solo que estás viva, aunque tampoco sabes muy bien por qué, y pensando que ojalá no lo estuvieras. Estás mal, muy mal. A los demás les dices que estás bien solo por el simple pero cierto hecho de que no sabes como explicar que estás hecha una autentica mierda, pero que no se lo puedes contar a nadie por que las traicionarías y te lo harían pagar caro, porque sientes vergüenza y porque tienes auntentico pánico a que piensen que estás loca. Además de todo este enredo de sentimientos, te das cuenta que has perdido demasiado por el camino, que echas de menos muchas cosas, esas que solo aprecias ahora que las has perdido. Es siempre así, no aprecias el calor del verano hasta que ves el frío y la nieve del invierno en tus narices, no extrañas el sol hasta que se hace de noche, no echas de menos tu hogar hasta que estás lejos, no te das cuenta de que le quieres hasta que ya le has perdido para siempre.