¿Cuántas noches te querré? ¿Cuántos lunes viviré? ¿Cuántos besos en silencio robaré? ¿Cuántos lunareshay en tu piel? ¿Cuántas miradas me hicieron falta para ver que sin tu amor el respirar se hace dolor? ¡Ay que cosa tan rara y complicada! Que en la movida esta del amor cuando lo tienes te sobra, y cuando te falta ya no sale el sol.

sábado, 11 de octubre de 2014

Quizá tengan razón y no sirva para estar aquí. Y no solo a un nivel pequeño, no servir para la música, la escritura o el deporte. 
Quizá no sirva para estar viva y solo para meterme unas pastillas de más o unos buenos cortes en la muñecas. 
Solo sirvo para dejarme morir en el suelo de un baño, fría y sola. 
Solo sirvo para ahogarme en una bañera llena de pétalos de rosa y sales de baño. Sirvo para gritar en silencios que no estoy bien, que necesito tu ayuda y que dejes de meterme presión.
Que vale, puedo estar delante de los libros, del móvil o de la pared pero solo pensando en dos cosas relacionadas. La muerte y mis problemas.
Quizá nunca sirva para ser una princesa y que por mis venas nunca correrá sangre azul, por mucho que intente verla.
Igual no sirvo para salir de fiesta como los demás, para tomarme unas  cuantas copas de más y tirarme al primero que pase.
Quizá no sea tan inteligente y no pueda tener tanta presión encima.
Quizá, solo quizá no tenga nada de bueno, que solo sea un punto negro en todo lo blanco, aunque te empeñes en que soy un punto blanco al 100%.
No seré nada interesante, ni guapa, ni divertida. No tendré nada y por eso estaré sola toda la vida, el resto de mis días porque no soy capaz de estar con alguien. Solo hago daño.


Enero de 2014. - Octubre de 2014.

domingo, 28 de septiembre de 2014

Se acercaba el tren a la estación donde ella cambiaría de vida. Se abrieron las puertas y ella enseño su billete al guarda-tren, se sentó al lado de la ventanilla aunque no tenía a quien despedir. Llegó la hora de partir y el tren se puso en marcha. El revisor comprobaba que todos los billetes estuvieran correctos cuando lo oyó, era una voz suave y melodiosa, simplemente perfecta, acompañada por los suave acordes de una guitarra. Se levantó para ver de dónde provenía la voz armoniosa de los mismísimos ángeles. Allí estaba, un joven de más o menos su misma edad con una preciosa guitarra entre sus brazos. Sus dedos se movían vertiginosos por las cuerdas de la guitarra haciendo sonar los acordes de una canción de Bruno Mars. Se acercó a él y se dejó caer en el asiento contiguo al suyo, escuchando embobada su preciosa música. Nunca mediaron palabra, tan sólo él cantaba y ella escuchaba fascinada. Así comenzaron a pasar el resto de sus días juntos, sin saber que ella nunca hablaba porque perdió la voz nada más nacer y sin saber que él sólo la sentía, nunca la miraba porque nunca aprendió a ver.

viernes, 5 de septiembre de 2014

"Estoy bien."

Tantas medias verdades.
Tantas falsas sonrisas ocultando rastros de sucios llantos incontrolables.
Tantas mentiras.
Tantísimos perdones.
Tantas decepciones.
Tanto sufrimiento oculto.

Fui mala.
Tuve mi castigo.
Y creo que ya he aprendido la lección.
No puedo decir "Estoy bien.", pero si puedo gritar con una gran sonrisa un "Me encuentro mucho mejor.".

Llevo muchísimo tiempo sin escribir nada pero esto es algo indescriptible que me encanta y me hace sentir mejor.
Soy una chica que no deja entrever fácilmente sus emociones y sentimientos; ni siquiera en los que más confío y conozco. Pocas veces hablo de mi, y si lo hago es un tema muy superficial.

Creo y espero escribir más a menudo. Me ayuda.

SÉ QUE ESTOY BIEN. ESTOY PERFECTAMENTE.
ESTA VEZ, DE VERDAD; SIN MEDIAS VERDADES Y FALSAS SONRISAS.

ESTOY MUY BIEN.

domingo, 2 de marzo de 2014

Marzo. Especial dedicación a la belleza. Colores vivos, sonrisas por doquier. Flores preciosas, pero no más que tu sonrisa.
Y yo sigo atrapada en este agujero negro sin ver un tímido rayo del sol de marzo.
Noche oscura que alimenta mis insomnios por el miedo a no ser lo que quiero llegar a ser.
Luces, nubes, lluvia.
Vamos a soñar, solo esta noche. Me hablabas de ruinas y yo te clavaba espinas. Me ahogaba en tus ojos -no me tendías el salvavidas- pero prefería eso que no volver a sentir nudos en la garganta al hablarte, o mariposas asesinas en el estómago.
No fuimos, ni somos, ni seremos. Pero me da igual.

viernes, 31 de enero de 2014

Puta perfección.
Nos persigue.
No parará hasta conseguirlo.
No parará hasta verme como ella quiere. Perfectamente perfecta.
Es una sensación extraña, que hace bien a la vez que me hace daño. 
Que hace que me sienta llena y al mismo tiempo más vacía que nunca.
Hace que este feliz, como que esté llorando.
Me habla y me hace callar.
Me ordena, me controla, me pide por favor.
Me suplica, se pone de rodillas, hace que la escuche sin rechistar.
Me deja marchar pero siempre encuentra la manera de retenerme.
Me hace sentir libre, como encerrada en mi propio cuerpo.
Hace que envidie a todos, que les critique y que les odie.
Hace que ponga sonrisas para no levantar sospechas.
Me tapa las muñecas.
Me tapa los ojos.
Me tapa la boca.
Me absorbe la personalidad.
Me vacía. Estoy vacía.
No me impide que me enamore, pero no me deja amar a nadie.
Distorsiona y borra mis ideas, sueños y pensamientos, concentrando todo en uno solo.
Me hace hacer cosas que nunca pensaría hacer.
Me bloquea.
No me deja salir.
Me hace débil.
Hace que este bipolar.
No me deja pedir ayuda. Solo gritar ayuda desde dentro.
No, es dura, no permite un solo error...
Es ella. Todas mis pesadillas y sueños.
Bien, llega ese momento en el que todo es muy confuso, no sabes donde estas ni donde quieres ir. No sabes nada, solo que estás viva, aunque tampoco sabes muy bien por qué, y pensando que ojalá no lo estuvieras. Estás mal, muy mal. A los demás les dices que estás bien solo por el simple pero cierto hecho de que no sabes como explicar que estás hecha una autentica mierda, pero que no se lo puedes contar a nadie por que las traicionarías y te lo harían pagar caro, porque sientes vergüenza y porque tienes auntentico pánico a que piensen que estás loca. Además de todo este enredo de sentimientos, te das cuenta que has perdido demasiado por el camino, que echas de menos muchas cosas, esas que solo aprecias ahora que las has perdido. Es siempre así, no aprecias el calor del verano hasta que ves el frío y la nieve del invierno en tus narices, no extrañas el sol hasta que se hace de noche, no echas de menos tu hogar hasta que estás lejos, no te das cuenta de que le quieres hasta que ya le has perdido para siempre.