¿Cuántas noches te querré? ¿Cuántos lunes viviré? ¿Cuántos besos en silencio robaré? ¿Cuántos lunareshay en tu piel? ¿Cuántas miradas me hicieron falta para ver que sin tu amor el respirar se hace dolor? ¡Ay que cosa tan rara y complicada! Que en la movida esta del amor cuando lo tienes te sobra, y cuando te falta ya no sale el sol.

sábado, 8 de diciembre de 2012

Sábado, 8 de diciembre de 2012


8 de Diciembre de 2012, sábado

MONOPOLY

Hoy he estado jugando con mi hermano al Monopoly, ese juego de dinero y propiedades que consiste en ser el más fuerte, el más rico, el que tiene más propiedades con sus casas y sus hoteles. 
Cuando juego con mi hermano, casi siempre gano, por no decir siempre, pero es que hoy me ha echo darme cuenta de una cosa, de lo que es para mí una gran lección. 
Me ha hecho darme cuenta de qué cuanto más tenemos más queremos y qué al ver qué el otro tiene más nos rendimos enseguida.
En el juego tú ves que el contrario tiene montones de billetes y tú tan solo tienes unos pocos y, la mayoría de las personas se rinden, sin agotar esos sueños que le pueden hacer triunfar en la vida, ser feliz. 
Esto es aplicable a la vida real, a la del día a día; por ejemplo, tú ves qué la chica de allí es guapísima y tiene un cuerpazo qué lo flipas, la mayoría de las personas, incluyendome a mi misma, se deja caer, se deja 'arruinar' y no ser feliz, cuando aún te quedan sueños por vivir, peqeñas experiecias qué te van ha hacer crecer y madurar, pequeñas experiencias qué te van a dar oportunidad de ser feliz. 
Y es qué somos débiles, tenemos miedo a perder, a no beneficiarnos, a salir perjudicados, a qué nos destrocen nuestra reputación y nuestro orgullo, porque hoy en día eso es lo único qué le importa a los demás de nosotros.

2 de Diciembre

2 de Diciembre, domingo
Volar

¿Te crees qué soy gilipollas o qué? ¿Te crees qué no me doy cuenta de las cosas? ¿De qué te quieres ir? Pues ¿sabes? me doy cuenta, y duele mucho qué me trates así, como una ignorante, una gilipollas. Pero si te quieres ir, corre, ve, alejate; solo te pido una cosa, no me dejes aquí a medias tintas, sin saber las verdaderas razones, y sin saber si de verdad te importo o solo estás fingiendo para no hacerme daño, porque si haces eso me desespero, joder.
Y no es que quiera que te vayas, me lo paso muy bien contigo, pero es que siento como si todo lo que tengo a mi alrededor y que en algún momento de mi vida me ha hecho feliz, quiere esfumarse, volar. Pero no lo hace. Coño, volar ya, qué si no queréis estar aquí, nadie os lo va a impedir, ni si quiera yo. Pero si marcháis, no contéis con qué os voy a estar esperando aquí, como una imbécil, esperar a qué volváis porque os habéis cansado de volar y necesitáis descansar.
Y es qué no se si voy a tener fuerzas para superar todo esto, recibir un soplo de aire fresco, cambiar, empezar de nuevo otra vez. Porque ¿sabes? yo necesito extender mis alas, volar lejos, marchar, tener nuevas oportunidades; pero no puedo, no tengo esa valentía, esa fuerza...soy débil y para nada valiente, además de ser tímida y muy reservada. Nunca cuento a nadie mis sueños, a nadie, no me entenderían, soy un 'bicho raro'. Soy diferente, rara, estúpida, imbécil, gilipollas, una niñata débil que nunca se arriesga porque en el fondo tiene miedo, miedo de lo que piensen, miedo de que me hagan daño, miedo. Soy una niñata estúpida qué necesita un apoyo, llamame como quieras, insultame si quieres, hazme daño, lo que quieras...y es que aún no he tenido el tiempo suficiente para crecer, cumplir mis sueños, volar libre y sin ataduras...sí, libre...lejos, muy lejos...
Y sí, aunque quiera volar y vosotros marcharos de aquí, aunque me derrumbre por dentro, os doy las gracias por todo lo que habéis hecho por mí, por mi felicidad, ahora les toca a otros hacerme feliz.
Y esto no es una despedida, un 'hasta nunca'; es tan solo un 'hasta luego', si Dios quiere.